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Eje 4 Actividad 3. Evaluando mi
texto académico
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Alumno:
Miguel Eduardo Pichardo Díaz Leal
INTRODUCCIÓN
México es reconocido por ser
uno de los países más ricos en biodiversidad.
Desgraciadamente, muchos de
estos animales y plantas que durante siglos han convivido con nosotros se
encuentran hoy en grave peligro de extinción. Los seres humanos aún no nos
damos cuenta que aprender a convivir con el entorno ecológico es fundamental
para la preservación de las especies animales y vegetales en cualquier parte
del mundo.
La reducción o destrucción del
hábitat natural de México es el principal factor que está poniendo en peligro a
más de 2500 especies, de las cuales 41 ya se han extinguido. Esto
se debe a que una vez que se
destruye el hábitat en el que vive, la especie ya no cuenta con el entorno
donde pueda satisfacer todas sus necesidades básicas, que le permiten
reproducirse con éxito y así perpetuarse.
DESARROLLO
En México la caza y la
alteración del medio ambiente tienen a muchas especies al borde de su
desaparición.
Los elementos que constituyen
la biósfera, se dividen en inorgánicos, como la luz, el suelo, el agua, y en
orgánicos, que a su vez se dividen en flora y fauna.
En todo ecosistema los
animales tanto vertebrados como invertebrados, constituyen un factor
importante. Sus relaciones con los demás integrantes del ecosistema,
contribuyen a mantener un equilibrio relativo, cuya estabilidad, posible
gracias a complicados mecanismos de retroalimentación en cadena, se altera
fácilmente cuando se incide en cualquiera de sus eslabones, por más
insignificantes que éstos puedan parecer.
Desde sus orígenes, los
animales han estado en competencia para sobrevivir. Además, cambios constantes
en el medio ambiente han dado como resultado la desaparición de algunas
especies y el florecimiento de otras. Estos procesos evolutivos ocurren de
manera lenta a lo largo de millones de años, sin embargo, cuando el hombre
llegó a escena, hace relativamente poco tiempo, los delicados eslabones
faunísticos que habían tenido larga permanencia en la naturaleza, empezaron a
romperse y verse alterados.
La extinción de la fauna tiene
graves repercusiones en los ecosistemas, sobre todo en lo referente a las
cadenas tróficas y alimenticias.
El jaguar y el cocodrilo cuyas
poblaciones han decrecido debido a la caza de que son objeto para el comercio
de sus pieles, el cual, la mayoría de las veces, se realiza en forma ilegal,
principalmente en la zona sureste del país.
Otra causa de extinción, es la
desaparición o perturbación de los hábitats característicos de las especies,
debido a desforestación, establecimiento de cultivos agrícolas, asentamientos
humanos, etcétera, con la consecuente alteración del equilibrio ecológico. Tal
es el caso del pavón en Chiapas, cuyo hábitat, el bosque nublado, se encuentra
ya muy reducido. Esto ha ocasionado que sus poblaciones disminuyan en forma
alarmante ya que no se adaptan a zonas alteradas.
La contaminación química es,
también, causa de daño a la fauna. Los insecticidas aplicados en los cultivos,
a la larga entran a las corrientes de ríos y mares, donde son ingeridos por
microorganismos que son comidos por peces y otros animales, y éstos, a su vez,
devorados por las aves. En cada paso de esta cadena alimenticia, el insecticida
se concentra cada vez más. Tales concentraciones en las aves afectadas hacen
que produzcan huevos con cáscaras deficientes en calcio, que el paso de las
madres rompe durante la incubación. Como consecuencia de este proceso los
pelícanos pardos, los cormoranes y otras aves se han extinguido ya en algunos
lugares donde antes predominaban. La contaminación por insecticidas ha llegado
incluso a la Antártida y el Ártico afectando a pingüinos y osos polares.
Todas estas situaciones se han
acentuado en el presente siglo debido a la explosión demográfica humana. Cada
día es necesario talar bosques y selvas para satisfacer necesidades de alimento
y habitación. Por estas razones es importante elaborar un plan nacional de
explotación racional de recursos faunísticos. Dicho proyecto debe tener en
cuenta una serie de consideraciones sociales, tales como la agricultura que
alteran zonas naturales y afectan a la fauna.
En México no se cuenta con el
número suficiente de especialistas en las diferentes disciplinas ecológicas, y,
de otra, que muchas veces se realizan investigaciones siguiendo modelos
extranjeros y no según nuestras necesidades. Es urgente entonces la formación
de profesionales conscientes de su participación social como científicos.
Pero la lucha por salvar la
fauna silvestre no puede restringirse a los biólogos. Es necesaria la
participación de los gobiernos y del pueblo en general, creando una conciencia
de responsabilidad hacia las generaciones futuras. Algunas de las especies en
peligro de extinción, en México, se consignan en el siguiente listado:
- Berrendo (Antilocapra americana)
- Tapir (Tapirus bairdii)
- Manatí (Trichechus manatus)
- Oso gris (Ursus horribilis)
- Flamingo (Phenicopterus ruber)
- Halcón peregrino (Falco peregrinus)
- Águila arpía (Harpia harpyja)
- Tortuga de Mapimí (Gopherus flavomarginatus)
- Tortuga de carey (Eretmochelys imbricada)
¿Qué acciones humanas están
propiciando la extinción de los animales en México?
Son varios los factores a los
que se les puede atribuir esta sexta extinción, pero muchos expertos coinciden
en que las principales son:
Sobrepoblación
El crecimiento desbordado de
la población humana, la desproporción con que se utilizan los recursos
naturales, así como la forma de vida y el consumo excesivo están afectando
seriamente a las especies y sus hábitats.
Sobreexplotación de los
recursos
Al explotar en exceso los
recursos de la naturaleza se fragmentan, degradan y pierden los hábitats y, por
consiguiente, las especies que en ellos residen. Las endémicas son las primeras
especies en desaparecer.
Destrucción del hábitat
El desmantelamiento de los
hábitats para crear áreas agrícolas es una de las prácticas que más afecta a
las especies, pues pierden su fuente de alimento, refugio y hogar. Las más
afectadas son las especies endémicas.
Contaminación
Los efectos tóxicos de algunos
contaminantes que arrojamos en el ambiente se acumulan y afectan al individuo,
a la comunidad e incluso a los ecosistemas, alterando no sólo la parte física
sino también la información genética de las poblaciones. Los efectos de la
contaminación también dañan la atmósfera pues se sobrecarga de partículas
contaminantes.
PRINCIPALES
ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN EN MÉXICO
Berrendo
(mejor conocido como antílope)
Sus poblaciones y áreas de
distribución han disminuido considerablemente debido a uno de los problemas más
graves para esta especie, la destrucción y modificación del hábitat, así como
la cacería furtiva. Se ha estimado que no existen más de 200 ejemplares
mexicanas.
Tortuga Laúd
Las poblaciones mexicanas de
tortuga laúd, el quelonio más grande del mundo, se han desplomado en los
últimos años y están próximas a desaparecer. La especie anida en playas del
Pacífico mexicano y se consideraba una de las poblaciones anidantes más grandes
del planeta. En 1980 decenas de miles de tortugas laúd desovaban en México y
este año lo han hecho únicamente 50 hembras.
Lobo mexicano
Debido a que los lobos han
sido repudiados por los ganaderos, quienes argumentaban que perdían sus
becerros, vacas, caballos y burros por los ataques de estos cánidos, en los
años 50 se les condenara al exterminio. A principios de 1990 algunos autores
consideraban que apenas quedaban 10 lobos en libertad. En la actualidad la
población de lobos sólo es de 260 lobos entre Estados Unidos de Norteamérica y
México.
Guacamaya Roja
En las selvas de Chiapas,
México, en Guatemala, en Belice y en Honduras vive esta guacamaya. En años
recientes, una gran cantidad de estas aves ha desaparecido a causa de su
tráfico ilegal. Un traficante de aves lleva de contrabando de México a Estados
Unidos al menos 2 mil 500 aves drogadas escondidas en tapones de llanta,
brasieres, fajas, tubos para pelo y muchos otros recipientes en tan sólo dos
años.
Vaquita marina
Se calcula que no existen más
de 600 individuos de esta especie y que anualmente mueren entre 40 y 80
vaquitas marinas que se quedan enredadas en las redes agalleras utilizadas por
los pescadores para la pesca de tiburón, sierra, chano norteño y otras especies
en el Mar de Cortés. Esta especie mexicana desaparecerá de la faz de la tierra
si no se aplican medidas urgentes para salvarla.
Ballena Azul
En México habitan cerca del
50% de las especies de cetáceos del mundo. En el Pacífico y el Atlántico Norte
estos animales alcanzan una longitud promedio de 24.5 metros. A pesar de
que esta ballena fue intensamente explotada en todo el mundo reduciendo su
población de 200 mil a menos de 13 mil individuos.
Cocodrilo de río, de pantano y
caimán
Hace más de un siglo los
cocodrilos mexicanos comenzaron a estar amenazados por la cacería. No obstante,
la caza furtiva se mantiene en algunos estados aunque en mucha menor cuantía
que en el pasado, y otros factores como el uso de las lagunas costeras con
fines turísticos, la construcción de obras marítimas, la contaminación de los
cuerpos de agua, la desecación de las lagunas para fomentar pastizales para la
ganadería y las granjas de camaronicultura que ocupan parte de sus territorios
son algunas de las principales causas de preocupación por el buen estado de las
poblaciones silvestres.
Oso negro
El oso negro fue una
importante pieza de caza mayor en México por lo que se redujeron sus
poblaciones, obligando a que se le considerara como especie en peligro de
extinción, por lo que quedó prohibida su caza.
Los osos negros americanos, a
diferencia de otras especies de osos son capaces de vivir cercanos a los seres
humanos; sin embargo, una de las causas importantes del decremento en sus
poblaciones ha sido la pérdida de hábitat.
La Caguama
Está presente en el Pacífico
en Japón y en México en Baja California y golfo de California; por el lado del
Atlántico en el sureste de Estados Unidos, además en el golfo de México, y
Quintana Roo. Actualmente la tortuga marina es afectada por la sobre
explotación, principalmente de adultos reproductores, la extracción de huevos
en zonas de anidación y mar abierto, la pérdida o degradación de hábitats
críticos y la pesca incidental.
Borrego Cimarrón
En 1996, la
Semarnap se comprometió públicamente a no autorizar los permisos de caza
de borrego cimarrón. La "veda total" para el estado de Baja
California, se estableció el 24 de diciembre de 1990, por Acuerdo Secretarial
exclusivamente para la temporada 1990-1991, prohibiéndose estrictamente la caza
del borrego cimarrón, captura, transporte, posesión y comercio, lo cual quiere
decir que, tal como se aclaró públicamente en diciembre de 1996.
A pesar de estas medidas el número de animales avistados en este censo fue
extremadamente bajo.
Manatí
Sólo existe en algunos lugares
de Tabasco, Chiapas Campeche, Quintana Roo y Veracruz, originalmente la
distribución también comprendía a Tamaulipas. Es un mamífero completamente
acuático y en este medio pasa todo su ciclo de vida. Se puede encontrar
animales solos, así como en pequeños grupos. Está activo tanto en el día como
en la noche y su alimentación es herbívora.
CONCLUSIÓN
Creo que si queremos lograr
algo grande y de verdad ayudar a los animales, necesitamos comenzar cambiando
hábitos en nosotros, en nuestros hogares y en nuestra comunidad. La basura es
un gran problema que también afecta a los animales en extinción.
El tiempo corre y debemos
actuar ya, si queremos evitar la extinción de miles de especies. Conocer qué es
lo que está ocurriendo y quiénes se están viendo afectados es uno de los
primeros pasos para actuar de forma informada. Actualmente existen diversas
organizaciones tanto gubernamentales como particulares que desde hace varios
años trabajan exitosamente en beneficio de la biodiversidad rescatando de la
extinción a algunas especies y a sus hábitats. Pero hay mucho por hacer y ellas
necesitan del apoyo de todos nosotros para lograrlo, por lo que con ayuda de
las nuevas generaciones y sus familias todos podremos contribuir, primero
conociendo lo que estas organizaciones hacen y apoyando uno o varios de los
proyectos de conservación que han desarrollado.
Es importante recordar que
toda acción cotidiana puede ayudar también a disminuir el daño, por lo que
ahorrar energía, agua y otros recursos naturales es de suma importancia y todos
lo podemos hacer desde la escuela y nuestras casas.
